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lunes, 25 de noviembre de 2013

Cupcakes de café y chocolate

Hoy traigo una receta sencillísima pero no por ello menos rica. De hecho, creo que es el bizcocho más chocolateado, tierno y esponjoso que he probado hasta ahora. 


Un viejo truquito que he usado muchas veces en mis bizcochos de chocolate consiste en añadir una cucharadita de café en polvo instantáneo, vamos, el Nescafé de toda la vida, para potenciar el sabor a chocolate y funciona, vaya si funciona. En el bizcocho de estos cupcakes apenas se aprecia el sabor a café pero, sin embargo, tienen un intensísimo sabor a chocolate.
En la textura, tremendamente esponjosa, me recordó un poco al de Guinness y no es descabellado, tienen en común que llevan una mayor cantidad de componente líquido, en el primero cerveza y en este café.


Para los bizcochos adapté una receta de Sweetapolita (blog bonito donde los haya) aunque la he variado bastante y ha terminado siendo muy diferente de la original. 
Los quería sin lactosa así que sustituí la leche del buttermilk por leche de soja y la mantequilla por aceite de girasol. 


Ya había hecho antes esta receta para estrenar mi molde de bundt (pero voló y no me dio tiempo a fotografiar) y me encantó, por eso la quise repetir y así poder compartir la receta. Si decidís hacerla como cupcakes os aconsejo que uséis cápsulas muy resistentes, la mezcla queda muy muy líquida y empapa la cápsula, quedando casi imperceptible su dibujo.

Para decorarla hice un glaseado de café y rallé un poco de chocolate negro por encima, más fácil y rápido ¡imposible!

Cupcakes de café y chocolate, para unos 12 cupcakes
  • 100 ml aceite de girasol
  • 30 g cacao en polvo sin azúcar (yo uso el de lata de Valor)
  • 1 cucharada de café en polvo instantáneo disuelto en 80 ml de agua (caliente, por supuesto)
  • 200 g azúcar moreno
  • 120 ml leche de soja
  • 1 cucharada de vinagre de vino blanco
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1 huevo (a temperatura ambiente)
  • 125 g harina (tamizada)
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • una pizca de sal
Para el glaseado de café
  • 150 g azúcar glas
  • 1 ó 2 cucharadas de café, al gusto (se puede hacer con café instantáneo pero yo puse la cafetera) 
Precalentamos el horno a 180 ºC (160 ºC si es con aire)
Ponemos la leche de soja con el vinagre para hacer el buttermilk, mezclamos bien y reservamos, con 5-10min bastará para que se haga, quedará con un aspecto de leche cortada. En una cazuela, ponemos el aceite al fuego y añadimos el cacao, removemos con varillas hasta que quede bien mezclado. Retiramos del fuego y lo pasamos al bol de la batidora, añadimos el café, que estará todavía caliente, y batimos bien. Sin dejar de batir, vamos añadiendo el azúcar, el buttermilk, la vainilla y el huevo a la mezcla de cacao y batimos hasta que quede perfectamente incorporado, quedará en mezcla muy líquida y fina. Aparte, tamizamos la harina junto con el bicarbonato y la sal, lo añadiremos a la mezcla de cacao de una vez y batiremos bien hasta que se incorpore completamente y quede una masa homogénea.
Repartimos la mezcla final en los papelitos para magdalenas llenándolos 2/3 y  horneamos unos 20 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Los dejaremos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los pasaremos a una rejilla para que terminen de enfriarse evitando condensaciones.

Para el glaseado batimos con las varillas el azúcar con el café todavía caliente hasta que quede fino. Lo vertemos sobre los bizcochitos, yo me ayudé de un biberón de cocina.
Por último, para darles un toque aún más chocolateado, rallamos un poco de chocolate negro por encima.


Os animo a que probéis esta receta, es muy rápida de hacer y el resultado es espectacular.

¡Espero que os guste!

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

domingo, 13 de octubre de 2013

New York Cheesecake

Ya hace tiempo que hice esta receta pero todavía no había podido publicarla y tenía que hacerlo aunque fuese con retraso porque fue un ¡éxito absoluto!


Este verano hicimos una cena de primos. Sería una cena en la que cada uno llevaríamos algo y así sería más cómodo para el anfitrión, bastante le queda luego con tener que recoger.. Por supuesto, yo me pedí llevar un postre.
Para la ocasión quería llevar algo que fuera dulce, no muy pesado (si cada uno llevábamos una cosa íbamos a salir rodando de allí), apto para diabéticos, uno de mis primos lo es y no quería que se quedara sin postre, y delicioso ¿cómo no? 


Tras investigar un poco acerca de los edulcorantes aptos para diabéticos y buscar entre las recetas que tenía pendientes de hacer, decidí hacer una New York Cheesecake, llevaba queriendo hacerla desde que cayó en mis manos el libro 'The Hummingbird bakery cookbook'.
No las tenía todas conmigo ya que no sabía si la sustitución del azúcar por el edulcorante funcionaría bien, así que hice dos tartas, una grande, que sería la que llevaría a la cena, y otra mini, que probaríamos en casa antes para comprobar el resultado (si no hubiera sido satisfactorio ahora mismo no estaríais leyendo esto y hubiera pasado a la carpeta de los fiascos, jeje).


Leí mucho acerca de distintos edulcorantes y su uso en repostería y finalmente me decidí por el edulcorante en polvo, es el más fácil de conseguir. El edulcorante, ya sea en polvo o líquido, funciona muy bien en general pero el problema viene cuando se hornea a temperaturas por encima de los 170ºC, empieza a amargar. En esta receta eso no iba a ser un problema ya que se hornea a 150ºC. Usé edulcorante en polvo de la marca Día, que al estar compuesto de sacarina y ciclomato aguanta mejor las temperaturas altas aunque, en esta ocasión, no sería necesario. 
Lo siguiente a tener en cuenta es la equivalencia entre azúcar y edulcorante en polvo. Estos edulcorantes son equivalentes en volumen con el azúcar pero no en peso, de manera que si echamos una cucharadita de edulcorante en nuestro café endulzará lo mismo que una de azúcar pero pesa mucho menos, para ser más exactos pesa diez veces menos. Así que en vez de funcionar con el peso lo haremos con volúmenes, es decir, si lleva 190 g de azúcar los pondremos en un vaso (o jarra) medidor de volúmenes y veremos cuánto ocupa, esa será la cantidad de edulcorante que tendremos que echar. Yo prefiero hacerlo así (mi peso no es muy exacto y no me fío de él para pesar solo unos gramos) pero también podríamos hacerlo pesando 19 gramos de edulcorante.


Y ahora voy ya con la receta:

New York Cheesecake, para un molde de 23 cm.
  • 900 g queso de untar (yo usé Philadelphia Ligth)
  • 19 g edulcorante en polvo de la marca Día (volumen equivalente a 190 g de azúcar)
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 4 huevos
Para la base
  • 140 g harina
  • 1/4 cucharadita de levadura (tipo Royal)
  • 5 g edulcorante (volumen equivalente a 50 g de azúcar)
  • 50 g margarina
  • 1 yema de huevo
Precalentamos el horno a 150ºC.
Empezamos con la base. Ponemos la harina junto con la levadura, el edulcorante y la margarina en un bol y mezclamos bien hasta que quede una textura arenosa. Añadimos la yema y mezclamos bien, seguirá teniendo textura arenosa pero algo más húmeda. La ponemos en el molde y vamos presionando con una cuchara hasta que quede una base densa y compacta. Horneamos unos 20-25 minutos o hasta que se dore. Pasado el tiempo la sacamos y dejamos enfriar.

Para la crema. Ponemos el queso con el edulcorante y el extracto de vainilla en el bol de la batidora con el accesorio de mezclar y batimos a velocidad baja hasta que quede una crema muy fina y densa. A continuación, añadimos los huevos de uno en uno, mezclando bien tras cada incorporación. Iremos parando y limpiando bien las paredes del bol para que quede todo muy bien mezclado, esos restos se convertirían en grumos después. La mezcla tiene que quedar muy fina y cremosa. Para acabar subiremos la velocidad de la batidora para que quede un poco más ligera pero con cuidado de no batir de más.
Pondremos la crema sobre la base ya fría y meteremos el molde en otro de mayor tamaño ya que lo haremos al baño maría. Cuidado! a la hora de elegir el molde, yo la hice primero en uno con base desmontable y al sumergirlo entró agua.. me tocó repetir la base. Lo horneamos durante 40 minutos aproximadamente o hasta que empiece a dorarse no importa que parezca que no ha cuajado un poco en el centro. Es importante no hornearla de más.
Para conseguir que quede perfecta, la dejaremos enfriar poco a poco en el molde, la taparemos y la meteremos en el frigo durante una noche antes de servirla. 

El resultado es ¡espectacular! si no lo sabes nunca dirías que es sin azúcar.


Se puede acompañar con mermeladas, para la cena teníamos mermelada de fresa sin azúcar y de tomate azucarada.. ¡deliciosa!

¡Espero que os guste!

Feliz y dulce semana, besicos!

sábado, 21 de septiembre de 2013

¡¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!!


Aunque haya pasado volando, ya hace UN AÑO de aquel ¡Hola a todo el mundo! y quería "celebrarlo" con vosotros soplando esta vela. 
Muchas muchas gracias por estar ahí, por visitar mi blog, por dejar vuestros comentarios (aunque últimamente no esté muy participativa (se está alargando mucho esto) los leo todos y me hacen muchísima ilusión), por intentar hacer las recetas y por mil cosas más que seguro recordaré en un rato. Empecé esto del blog con mucha ilusión pero también con mucha incertidumbre (pensaba que igual duraba un mes) pero un año después sigo queriendo continuar con ello y espero poder dedicarle todo el tiempo que se merece en breve. 
Nada más que deciros salvo un enorme ¡¡¡MIL GRACIAS!!! por este primer año :D

P.D. La vela de la tarta la ha soplado mi mami que también hoy es su cumple: ¡Felicidades Mamá!
y ¡Felicidades! también a ¡Andrés y Almudena!, en estos momentos estoy bailando en su boda, ¿magia? nooooooo, es una entrada programada ;)

¡¡¡Besicos!!!

martes, 27 de agosto de 2013

Galletas de cítricos, ideales para una calurosa tarde de verano.

El verano. 
Parece que el verano es perfecto para hacer todo aquello que durante el resto del año no hemos tenido tiempo de hacer. Pero cuando llega, no lo hace solo, viene con sus altas temperaturas que me aplatanan por completo y me hace entrar en una fase de letargo de la que me cuesta horrores salir y veo como todo lo que había planeado para ocupar todo ese tiempo se va posponiendo.


Tras esta introducción podréis imaginar que encender el horno no me apeteciese en absoluto aunque, finalmente, lo hice en un par de ocasiones cuando mis ganas de cocinar y probar nuevas recetas vencieron al amodorramiento.  


La primera de ellas fue estas galletas de cítricos. Era verano e iba a cocinar, así que tenía que ser algo ligero y fresco huyendo de cremas que pudieran resultar empalagosas ahora y que, sin embargo, son ideales para el invierno.
Si he de elegir un sabor refrescante para el verano creo que sin duda gana el de los cítricos, ¿quién no se refresca solo con pensar en granizado o polo de limón? Pues esa sensación era la que quería conseguir con estas galletas y creo que lo conseguí, saben a naranja y limón de los de verdad.


La receta la adapté de las "mariposas cítricas" del libro Boutique de Pastelería de Peggy Porschen e hice dos de las versiones que propone: las de naranja y las de limón. Para diferenciarlas utilicé cortadores redondos para las de naranja y cuadrados para las de limón. 
Al no querer añadir ninguna crema ni nada opté por hacerlas grabadas y así darle un poco más de gracia.  El grabado lo hice utilizando unos paños de ganchillo que tenía por casa. Se pone el paño sobre la masa extendida y se pasa el rodillo por encima haciendo un poco de presión para que quede el dibujo marcado, así de fácil. Venden láminas con distintas texturas pero el método casero funciona perfectamente, también se podría utilizar cualquier otra cosa que tenga relieve, es cuestión de echarle un poco de imaginación.


Galletas de cítricos (para unas 36 de tamaño mediano)
  • 200 g margarina (para hacerlas sin lactosa) o mantequilla
  • 200 g azúcar blanca
  • 1 huevo 
  • 400 g harina
  • una pizca de sal
  • ralladura de 1 naranja (para las de naranja)
  • ralladura de 2 limones pequeños (para las de limón)
Precalentamos el horno a 175 ºC (con aire)
Dividimos los ingredientes en dos ya que vamos a hacerlas de dos sabores diferentes. 
Así, por un lado, ponemos 100 g de margarina junto 100 g de azúcar, una pizca de sal y la ralladura del sabor elegido en primer lugar en un bol y batimos con las varillas hasta que esté bien incorporada. En otro cuenco batimos el huevo y añadimos poco a poco la mitad a la mezcla anterior batiendo hasta que se incorpore completamente. Tamizamos 200 g de harina, la añadimos y mezclamos bien la masa. Formamos una bola, la envolvemos en papel film y la metemos en la nevera unas hora aproximadamente.
Con los ingredientes que nos quedan repetimos exactamente el mismo proceso.

Una vez fría la masa, la colocamos sobre una superficie enharinada y la amasamos brevemente. La extendemos con el rodillo dejando un grosor de unos 4 mm, ahora sería el momento de grabarlas con el paño de ganchillo. Las cortamos con los cortadores elegidos para la ocasión y las vamos colocando sobre la bandeja que vayamos a utilizar (cubierta previamente con papel sulfurizado). Metemos de nuevo la bandeja al frigorífico, durante 30 minutos como mínimo, para que estén bien frías a la hora de hornearlas y no pierdan la forma.
Las hornearemos unos 6-8 minutos, hasta que los bordes comiencen a dorarse. Una vez horneadas, las dejaremos reposar en la bandeja hasta que estén completamente frías.



¡Espero que os guste y os animéis a hacerla!


Feliz y dulce semana, besicos!

M.

lunes, 17 de junio de 2013

Magdalenas de naranja y chocolate

Hoy os propongo otra receta sencilla pero deliciosa. De nuevo vuelvo a los cítricos (es lo que tiene que en tu casa siempre haya naranjas y limones recién cogidos del árbol), pero esta vez, aunque en las fotos de las magdalenas no se aprecie, la protagonista es la naranja.


Y es que me estoy aficionando a esto de mezclar sabores, cosa de la que hasta hace bien poco renegaba. Uniendo la naranja y el chocolate no descubro nada. La pareja naranja y chocolate ya es todo un clásico y no es por casualidad, hacen una combinación perfecta.


Para la receta tomé como base la de Chocolate-Orange Cupcakes del libro Cupcakes from the Primrose Bakery  pero la he cambiado lo suficiente como para que haya quedado totalmente distinta. Además, esta vez, no he puesto cobertura. Las quería más ligeras, quería magdalenas. También quería que la naranja fuera la protagonista absoluta de la receta. Para ello, en vez de rallar la piel y añadirla, como hacemos habitualmente, la corté en daditos con la piel y todo y lo añadí a la masa tal cual. 


El resultado me encantó, el sabor de la naranja destaca sobre el chocolate y los trocitos de naranja era. como gominolas sorpresa.. mMMmmMmm
Entre mis conejillos de indias hubo opiniones dispares en cuanto a los trocitos de naranja porque respecto al bizcocho la opinión fue unánime: ¡deliciosas! No a todo el mundo gustan las frutas confitadas (sí, parecían confitadas) y cuando les aparecía un trocito lo quitaban (yo me encuentro en este grupo salvo con la naranja, es mi excepción) pero a los que les gustan les encantó. Y la masa quedó extremadamente esponjosa, creo que de las que más me han quedado. Las repetiré sin duda.

Magdalenas de naranja y chocolate (para unas 12 magdalenas)
  • 80 g chocolate negro para fundir
  • 80 ml aceite de oliva
  • 175 g azúcar
  • 1 naranja (media cortada en trocitos y el zumo de la otra mitad)
  • 2 huevos
  • 185 g harina
  • 1/2 cucharadita bicarbonato 
  • 1/2 cucharadita levadura química (tipo Royal)
  • 1/2 cucharadita sal
  • 1 cucharada leche (yo la puse de soja para hacerlas sin lactosa pero esto va en gustos)
  • gotas de chocolate
Precalentamos el horno a 180 ºC (160 ºC si es con aire)
Troceamos el chocolate y lo derretimos en el microondas o al baño maría, con cuidado no se nos vaya a quemar, y lo dejamos enfriar. Batimos el aceite con el azúcar hasta que quede bien incorporado. Añadimos los huevos uno a uno sin dejar de batir. Cuando esté bien incorporado añadimos el chocolate que hemos derretido antes. Tamizamos el harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Ponemos el zumo de naranja en un recipiente, le añadimos la cucharada de leche y lo mezclamos. Añadimos un tercio de la mezcla de harina a la mezcla del chocolate y batimos hasta que se incorpore totalmente, entonces añadimos un tercio del zumo y seguimos batiendo hasta que quede perfectamente incorporado. Volvemos a repetir estos pasos hasta que hayamos incorporado todo el harina y todo el zumo. Ahora es cuando añadimos los trocitos de naranja, lo mezclamos bien y, en este caso, las gotas de chocolate también, esto va en gustos, yo puse menos cantidad de chocolate inicial porque conté también con el que luego le añadiría con las gotas.
Repartimos la mezcla final en los papelitos para magdalenas llenándolos 2/3 y por último ponemos algunas gotas de chocolate también por encima. 
Horneamos unos 20-25 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Los dejaremos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los pasaremos a una rejilla para que terminen de enfriarse evitando condensaciones.

Fácil y sencilla ¿verdad? 



Creo que cogí para la foto la que más gotas llevaba!! lo mejor de hacer las fotos.. zamparte el trozo que quitas.. ¡qué rica estaba!


¡Espero que os guste y os animéis a hacerla!


Feliz y dulce semana, besicos!

M.

martes, 14 de mayo de 2013

Bizcocho de mora y limón, ¿merendamos?

Me apetecía volver al blog con una receta de esas sencillas pero exquisitas y creo que esta cumple todas las expectativas. Últimamente ando un poco falta de tiempo y por eso tengo esto tan abandonado pero apareceré de vez en cuando (o eso espero) con cositas tan ricas como esta, lo prometo.


Una amiga me comentó que este año la cosecha de moras venía cargadita y que fuera pensando una receta con ellas. Como mi cabecita (como la de la mayoría), aunque esté en mil cosas, no para de pensar investigué un poquito sobre el tema. Tenía que ser algo sencillo, que no me llevara mucho tiempo, que no estuviera totalmente reñido con la operación bikini y, a poder ser, con los ingredientes que tenía en casa. 


En casa no tenía moras frescas pero sí tenía pasta de mora natural que hasta ahora nunca había usado en bizcochos pero había llegado el momento. Para la receta me basé en la de Lemon blueberry bread de Joy of baking y, aunque totalmente distinta, me parece que el resultado ha superado el esperado.


Es un bizcocho perfecto para la hora de la merienda, ligero y muy sabroso. Combina perfectamente el dulce propio del bizcocho con la acidez de las moras y el limón. Por encima lleva un glaseado de limón que realza aún más su sabor.. ¡¡riquisísimo!! ha gustado incluso a quien no es muy fan de estas mezclas de sabores (porque le va más el chocolate), eso es todo un logro!! 

Bizcocho de mora y limón
  • 200 g harina
  • 1 cucharadita levadura
  • 1/4 cucharadita sal
  • ralladura de un limón
  • 110 ml aceite de oliva
  • 150 g azúcar
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita esencia vainilla
  • 120 ml leche 
  • 3 cucharadas mora en pasta Home Chef

Para el glaseado de limón
  • 25 g azúcar
  • 1 cucharada zumo de limón
Precalentamos el horno a 180 ºC.
En un recipiente tamizamos la harina junto con la levadura y la sal y le añadimos la ralladura de limón. En el bol de la batidora ponemos el aceite con el azúcar y mezclamos muy bien. Añadimos los huevos de uno en uno batiendo bien tras cada incorporación. Mezclamos la esencia de vainilla con la leche y reservamos. Batiendo a velocidad baja, iremos añadiendo la mezcla de harina en tres partes intercalándola con la leche que la echaremos en dos, así empezamos y acabamos con la mezcla de harina. Seguiremos batiendo a velocidad lenta hasta que queden todos los ingredientes incorporados y la masa sea homogénea. Cuando tenemos lista la masa añadimos la mora en pasta y  lo mezclamos con una cuchara. Yo no lo mezclé mucho porque quería conseguir un efecto amarmolado pero eso va en gustos.
Echamos la masa en un molde previamente enharinado y horneamos unos 35 minutos o hasta que el palillo salga limpio. El tiempo dependerá del tipo de molde que usemos, yo con 35 minutos tuve suficiente.

Al sacarlo del horno preparamos el glaseado. Ponemos el azúcar y el zumo de limón en un vaso y lo metemos en el microondas hasta que el azúcar se diluya, con unos 30 segundos será sufiente, si no pues un poco más pero cuidado no se vaya a llenar todo el microondas de maravilloso y pegajoso glaseado de limón.

Para que el glaseado penetre un poco en el bizcocho, hacemos unos pequeños agujeritos con un palillo en la superficie del bizcocho. Ahora, con la ayuda de una brocha o similar, ya podemos pintar el bizcocho con el glaseado.

Lo dejaremos enfriar primero en el molde y luego lo pasaremos a una rejilla para que termine de enfriarse evitando condensaciones.




¡Espero que os guste y os animéis a hacerla!

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

martes, 26 de marzo de 2013

Guinness Chocolate Cake para el Happy Lola's B-Day!

Cuando vi esta receta en Retro Cake se creó en mi interior una necesidad imperiosa de hornear, llevaba tiempo sin hacerlo y esta tarta me pareció deliciosa incluso sin haberla probado y cuando vi que la receta estaba tomada de un libro de The Hummingbird Bakery sabía que no fallaría. 
Por otra parte, el 17 de marzo siempre estamos en plena celebración fallera e ir a por una Guinness y conseguir tu gorro de Saint Patrick's Day ya se está convirtiendo en tradición de unos años a esta parte, gracias a un amigo alemán que nos enseñó que las fallas y la cerveza están muy unidas, jeje. Además, también era el cumpleaños de una amiga a la que le encanta esta cerveza y siempre que vamos a un irlandés se pide una Guinness, me acordé de ella en cuanto lo vi. 


Últimamente intento buscar "excusas" para hacer dulces, es decir, los hago cuando sé que se van a comer y, a poder ser, repartir que si no termino comiéndomelos yo y quien vive conmigo y no es plan. En esta ocasión, creo que tenía suficientes excusas y motivos para hacerla: sería un regalo estupendo para Lola, celebraríamos St. Patrick y la tarta se acabaría en el cumple.. 3 en 1! genial!!


En la apariencia de esta tarta se busca una cierta similitud con la cerveza Guinness. 
Está formada por un bizcocho de chocolate y cerveza negra, combinación sorprendentemente deliciosa, queda extremadamente esponjoso y el punto de amargo que le deja la cerveza realza un poco más si cabe el chocolate.. ¡¡buenísimo!! y se cubre con una crema de queso que haría las veces de la espuma de la cerveza. Tenéis que probarla porque el resultado de todo el conjunto es espectacular.


Guinness Chocolate Cake (para unas 12 personas)
(receta tomada de Retro Cake)
  • 250 ml cerveza Guinness
  • 250 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 80 g cacao en polvo sin azúcar
  • 400 g azúcar
  • 2 huevos
  • 1 cucharadita de esencia de vainilla
  • 280 g harina
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de levadura química en polvo (tipo Royal)
  • 140 ml leche
  • 1 cucharada de vinagre
Para la crema de queso

  • 50 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 300 g azúcar glass
  • 125 g crema de queso (tipo Philadelphia)

Precalentamos el horno a 180 ºC.
Ponemos la leche con el vinagre para hacer el buttermilk y reservamos, con 5-10min bastará para que se haga. En una cazuela, ponemos la cerveza al fuego y añadimos la mantequilla, removemos con una cuchara de madera hasta que se funda la mantequilla y quede bien mezclada con la cerveza. Retiramos del fuego y cuando esté templada añadimos el cacao y el azúcar, lo mezclamos con unas varillas hasta que quede todo perfectamente integrado. En un bol aparte mezclamos los huevos, la esencia de vainilla y el buttermilk (que hemos preparado antes), lo batimos a mano con unas varillas y, a continuación, la añadimos a la mezcla anterior de cerveza y chocolate. Tamizamos la harina junto con el bicarbonato y la levadura y la ponemos en el bol de la batidora. Poco a poco iremos añadiendo la mezcla líquida batiendo a velocidad lenta hasta que queden todos los ingredientes incorporados y quede una masa homogénea.
Echamos la masa en un molde previamente enharinado y horneamos unos 45 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Lo dejaremos enfriar primero en el molde y luego lo pasaremos a una rejilla para que termine de enfriarse evitando condensaciones.

Para la crema de queso. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se integren bien y se blanquee la mezcla. Añadimos la crema de queso y batimos a velocidad baja hasta que quede bien incorporada, resultando una crema ligera y suave.

Para decorarla utilicé unos toppers de banderitas de temática de St. Patrick y otro central a modo de medalla que descargué de aquí  y adapté al Happy Lola's B-Day! y una cinta verde.. no conseguí fotografiarla con toda la decoración puesta pero si consigo alguna foto la subiré porque quedó muy bonita.


Esta es la foto que conseguí hacer del corte ya casi cuando no quedaba.. fue un ¡¡éxito absoluto!! y tuve que ser rápida porque voló hacia la cocina, la cumpleañera se lo guardó antes de que desapareciera y así poder disfrutar un poco más de su regalo.. ¡así da gusto hacer las cosas! 

¡Espero que os guste y os animéis a hacerla!

Feliz y dulce semana, besicos!

M.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Macarons de chocolate rellenos de chocolate y fresa.

Después de unos días desaparecida un poco del mapa (las Fallas me han absorbido casi por completo, ups!) vuelvo a la carga. Tenía dos recetas pendientes por publicar y estaba con la duda de con cual de ellas empezar pero después de ver que el 20 de marzo se celebra, además del inicio de la primevera, Le Jour du Macaron se han disipado todas las dudas, tenían que ser macarons. 


El día del macaron se celebra el 20 de marzo desde el 2006 por iniciativa del pastelero francés Pierre Hermé, durante este día regalan macarons a cambio de un donativo para una buena causa. Este año lo han destinado a la lucha contra la fibrosis quística y como la sensibilización es una buena forma de colaborar con las iniciativas solidarias esta entrada es mi pequeña aportación.


En esta receta sigo con mi obsesión por las fresas con chocolate, combinación perfecta donde las haya. Todavía no me había atrevido con los macarons de chocolate y había llegado el momento. Para hacerlos seguí la receta de Su de Webos Fritos, lo explica genial y tiene una serie de tutoriales sobre macarons imprescindibles para quien esté empezando a preparar estos pequeños bocados.
Para rellenarlos utilicé crema de chocolate sin lactosa, en mi familia tenemos un pequeño problema con esto y quería que fueran para todos los públicos, y mermelada de fresa y aunque no fueran perfectos  de apariencia estaban riquísisimos!!


Macarons de chocolate rellenos de crema de chocolate
(adaptados de la receta de Webos Fritos)

Para las tapas:
  • 3 claras de huevo (unos 120 g)
  • 40 g  azúcar
  • 25 g cacao en polvo sin azúcar
  • 200 g azúcar glas
  • 110 g almendra molida
Para el relleno de crema de chocolate:
  • 300 g azúcar glas tamizada
  • 100 g margarina a temperatura ambiente
  • 40 g cacao en polvo tamizado
  • 40 ml leche de soja
  • mermelada de fresa (yo usé la que me quedaba casera)
Separamos las claras el día de antes y las dejamos "envejecer" a temperatura ambiente unas 24h. (1) 
Mezclamos bien las almendras con el azúcar glas y el chocolate en polvo, lo repartimos sobre la bandeja del horno, lo horneamos 5 minutos a 150ºC y lo dejamos enfriar, yo lo hice así como dice Su en su receta, solo se hace con los de chocolate. Tamizamos la mezcla (yo lo hago 2 veces) y reservamos.
Batimos las claras y cuando estén prácticamente montadas añadimos el azúcar poco a poco, continuamos batiendo hasta conseguir un merengue brillante y firme, que no se caiga al voltear el bol.
Añadimos la mezcla de almendras, cacao y azúcar al merengue. Con una espátula vamos incorporándola manualmente con movimientos envolventes, fuertes al principio y suaves después, hasta que quede perfectamente incorporado. Debe quedar con textura de magma, que caiga formando una cinta, es decir, no muy espesa pero tampoco líquida. (2)

Rellenamos la manga pastelera con la masa, utilizaremos una boquilla redonda no muy grande para que nos sea más fácil controlarla y hacemos los macarons de unos 3 cm sobre la bandeja del horno que estará preparada con papel vegetal antiadherente, dejando espacio entre ellos, y los dejamos reposar hasta que se forme una costra en la parte superior que no se nos quede pegada al dedo al tocarla, no me atrevo a decir tiempo ya que puede variar entre 30 min o varias horas. (3)
Los ponemos en el horno a 150 ºC unos 10-12 minutos aproximadamente, dependiendo del horno y del tamaño de los macarons, yo estos los tuve 20 minutos, este horno es de los lentos. (4) Los dejamos enfriar en la bandeja y una vez fríos los despegamos con cuidado del papel.

Para el relleno de crema de chocolate, mezclamos el azúcar, la margarina y el cacao en polvo a velocidad media con unas batidora de varillas hasta que quede perfectamente incorporado, en ese momento bajamos la velocidad y añadimos la leche de soja poco a poco, una vez que esté toda la leche incorporada subimos la velocidad y batimos unos 5 minutos, cuanto más se bata más cremoso quedará.

El montaje. Antes de montarlos es muy importante dejarlos reposar unas 24 horas ya que si están muy recientes se pueden pegar un poco a los dientes, aunque esto es casi imposible, es una tentación verlos ahí y no comerlos. Los vamos escogiendo por parejas y vamos poniendo la crema sobre una tapa, con ayuda de una manga, dándole forma de circunferencia dejando un hueco en el centro y con una cucharilla rellenamos el hueco con la mermelada de fresa. Lo cerramos con otra tapa y presionamos con cuidado en los laterales, creo que en algunos me pasé apretando.
 

¡Espero que os guste!

También he leído por ahí que hoy es el día internacional de la felicidad así que hoy con más motivo:
¡Feliz y dulce semana, besicos!

M.

P.D: estoy enlazando esta receta a la fiesta de enlaces del blog Personalización de blogs.


Mis notas sobre los macarons:

(1) Sobre envejecer las claras he leído mucho. Hay quien las deja varios días en la nevera, quien las deja un día a temperatura ambiente, quien las saca varias horas antes o quien las usa directamente. Yo suelo sacarlas el día de antes pero, en este caso, las saqué por la mañana para hacerlos por la tarde. Otras veces las usé directamente y no consigo encontrar una gran diferencia.. quizá la próxima vez lo haga diferente, no lo sé.. creo que todavía no tengo la experiencia suficiente para asegurar qué es mejor.

(2) Otro punto delicado es conseguir la textura óptima de la mezcla. Si se queda muy espesa, nos quedarán macarons con piquitos (y es que quedarán con la forma exacta con la que los pongamos) pero tampoco debemos pasarnos de líquida ya que se desparramaría por la bandeja sin coger forma. Para hacernos una idea, la masa debe quedar de manera que al levantar la espátula caiga formando una cinta no muy gruesa. También podemos probar cogiendo un poco con una cuchara e intentando hacer uno sobre un plato, si al paso de unos segundos queda lisa ya está lista, si no seguiremos removiendo un poco más.

(3) El tiempo de reposo. Esto es lo que más me lleva de cabeza y creo que tras mis pruebas ya puedo formarme una opinión. También he leído de todo acerca de esto: 30 minutos, 1 hora, 2 horas, 3 horas, 4 horas.. y es que esto es muy relativo.. no es lo mismo 30 minutos en Madrid que en Valencia y es que aquí nuestra amiga la humedad relativa juega un papel muy importante. Si no secan bien se agrietarán al cocerse por eso lo mejor es comprobar que la costra de la superficie esté bastante dura y que no se nos quede pegada al dedo. Ojo, cualquier pequeña rotura de esta costra, aunque sea imperceptible se transformará en una grieta al cocer.

(4) El horno. Muy importante que estén bien hechos antes de sacarlos porque si no se bajarán, de ahí la importancia de conocer tu horno.. el mío debe ser flojito porque si los tengo el tiempo que pone en las recetas no terminan de cocerse y al sacarlos se bajan y entonces me toca volverlos a meter (a nadie le gustan los macarons crudos) y ya no vuelven a coger bien la forma.. 

domingo, 10 de marzo de 2013

Pastas de té con almendras ralladas.

Tras una semana en la que he tenido esto un poco abandonado, hoy vuelvo a las andadas con una receta muy sencilla pero no por ello menos rica. Es muy fácil y rápida de hacer, esto la hace idónea para cuando quieres tener algo casero para acompañar un té o café en muy poco tiempo.


Esta vez no fui yo la descubridora de la receta sino mi madre que un día echó mano de su libro de las 1080 recetas de cocina de Simone Ortega. Libro clásico y básico para todas las que nos gusta la cocina en general  y no solo la repostería, creo que no he probado nada de ese libro que no me haya gustado. Mi madre las hizo un día que yo no estaba por allí y según me contó fueron un éxito rotundo así que en cuanto tuve ocasión quise hacerlas y probarlas para ver si realmente estaban tan buenas. Me costó un poco levantarla del sofá en plena siesta del sábado pero finalmente acabamos las dos mano a mano en la cocina.


Y lo de mano a mano es relativo porque llevan tan poco trabajo que enseguida estaban hechas y ya solo quedaba esperar a que se enfriaran (otra de sus virtudes!! en cuanto salen del horno y se enfrían ya están listas para tomar, no hay que aguantar la dura espera como con otros dulces y no miro a nadie, eh macarons..) para poder probarlas. 


Variamos la receta un poco, cambiamos la mantequilla por margarina para hacerlas aptas a intolerantes a la lactosa, esto es algo que en mi familia tenemos muy presente y siempre que se puedan adaptar ¿por qué no? el sabor no será el mismo pero eso no quita que estén riquísimas igualmente. Añadimos más ralladura de limón, nos gusta el toque de cítrico. Y, por último, sustituimos las guindas que recomienda la receta para la decoración por frutas escarchadas que teníamos en casa y que combinan a la perfección con el sabor de las pastas.


Así tuvimos nuestras pastas listas para disfrutar de un té de domingo tarde en la terraza, ¿te apuntas?


Pastas de té con almendras ralladas
  • 112 g margarina a temperatura ambiente
  • 150 g almendras ralladas
  • 150 g  harina
  • 150 g azúcar
  • la ralladura de un limón
  • 1 huevo
  • almendras laminadas o frutas escarchadas para decorar
Precalentamos el horno a 180ºC sin aire.
En un bol mezclamos la margarina con las almendras y el azúcar. Después añadimos la harina, la ralladura de limón y el huevo batido. No es necesario trabajarlo mucho sino que nos basta con que los ingredientes queden unidos. Vamos cogiendo la masa con una cucharilla de las de café, le damos forma de bola y, una vez puesta en la bandeja, la chafamos un poco así tendremos unas pastas de unos 3-4 cm de diámetro. Batimos un huevo y, con la ayuda de un pincel, embadurnamos las pastas y les ponemos encima la almendra o las frutas para decorarlas. Las metemos al horno unos 10 min aproximadamente (totalmente orientativo, hay que estar bastante pendiente para que no se quemen) y las sacamos cuando estén doradas. Las dejamos enfriar unos minutos en la bandeja y ya las tenemos.

¡Espero que os guste!

Por último no quería acabar esta entrada sin agradecer a Yolanda de Cocina de una bancaria estresada por darme ¡¡¡mi primer premio!!! mil gracias bonica!! y a Carmen de Lotius Cake por darme ¡¡mi segundo premio!! muchísimas gracias!! Son geniales estas chicas y os recomiendo que visitéis sus blogs porque encontraréis verdaderas delicias. La verdad que no sé muy bien cómo funciona esto de los premios y desgraciadamente ahora mismo no tengo demasiado tiempo para dedicarle al blog pero suena muy bien y me hace mucha ilusión y me encantan las cosas bonitas que me dicen sin conocerme, ¡¡sois geniales chicas!! Y ahora creo que me tocaría contestar unas preguntas y premiar a otros blogs pero, como me gusta hacer las cosas bien y no arrebatarlas, lo voy a dejar para otro día porque hoy me es imposible pero prometo hacerlo porque sin duda todas os merecéis que visite vuestros blogs y os descubra como toca y no con prisas.

Feliz y dulce semana, besicos!

sábado, 2 de marzo de 2013

Pastel de coco. Bolo de coco brasileiro.

Para mi esta receta fue un reto, un reto de esos que aceptas sin pensar y que tanto me gustan.
Pero antes que nada quiero felicitar a Amanda, mi brasileña preferida y promotora de este reto, por su cumpleaños, que es hoy:
  ¡¡Parabéns Mandinha!!


La semana pasada hizo una cena para celebrar su cumpleaños y yo me ofrecí a llevar la tarta, tras un momento de vacilación aceptó mi ofrecimiento y me preguntó si me podía enviar una receta, la cena iba a estar compuesta por varios platos dulces y salados brasileños y la tarta no podía ser menos. ¡Claro! contesté yo sin dudarlo un momento, me encanta aprender y hacer cosas nuevas y el coco es uno de los sabores que acabo de incorporar a mis ¡me gusta! 
Con la receta en una mano y la chuleta de la traducción en la otra, me puse a buscar los ingredientes, no son los que suelo utilizar normalmente, pero no costó demasiado hacerse con ellos. Feliz con todos los ingredientes puestos sobre la mesa empecé con la receta. 


Esta tarta va adornada con "flocos de coco queimado" algo así como coco rallado tostado. Decidí empezar por ahí. Había comprado un coco entero y ahí empezó el único problema que tuve para hacer esta tarta. ¿¿¿Habéis abierto alguna vez un coco??? ¡¡Yo no!! era novata en el asunto y menuda odisea resultó!! este fue el verdadero reto!! Muy dispuesta yo, le pregunté a google cómo hacerlo y después de ver algunos vídeos me puse con ello (es increíble lo que la gente es capaz de hacer y grabar, jjjj), no parecía demasiado complicado.. bastaba con darle unos golpes secos a media altura.. tururú!! el coco ni se inmutaba y yo tenía que abrirlo y sin martillo (porque no tengo). Finalmente, en un foro te recomendaban que con destornillador, yo usé un sacacorchos, hicieras un par de agujeros en dos de los tres "ojos" que tiene el coco para sacar el agua primero. Una vez extraída el agua, lo ponían directamente sobre el fuego "como si fuera una sartén", esto no se puede hacer en el caso de tener vitrocerámica pero no es mi caso, hasta que se agrietara y luego ya se podría abrir fácil dándole algún golpe. Afortunadamente fue así y conseguí abrir el coco.. ¡¡bieeeeeeeeeen!!!


El resto de la receta fue muy sencillo y el resultado sorprendente y exquisito. Pese a lo pesados que puedan parecer los ingredientes cuando los lees de primeras, en conjunto no queda así para nada y si estáis dispuestos a probar sabores diferentes os la recomiendo totalmente.

Receta del Bolo de coco.
(basada en el bolo de coco brasileño)
  • 550 g azúcar
  • 200 g mantequilla a temperatura ambiente
  • 6 huevos
  • 500 g harina
  • 1 cucharada de levadura en polvo (tipo Royal)
  • 240 ml leche de coco
  • 240 ml leche semidesnatada

Para la crema
  • 500 ml nata para montar
  • 240 ml dulce de leche
  • "coco queimado"

Precalentamos el horno a 180 ºC con aire.
En el bol de la batidora ponemos el azúcar con la mantequilla y batimos bien hasta que esté perfectamente incorporado. Añadimos las yemas y continuamos batiendo. Por un lado, mezclamos el harina con la levadura y tamizamos; por el otro, los dos tipos de leche. Los vamos añadiendo a la mezcla de mantequilla anterior en tres partes alternándolos, empezaremos añadiendo un tercio de la leche y terminaremos con el harina, continuaremos batiendo hasta que quede una masa homogénea. En otro bol, montaremos las claras a punto de nieve, una vez listas las añadimos a la masa con una cuchara metálica y con cuidado no se bajen demasiado.
Dividimos la masa en dos moldes de unos 24 cm de diámetro previamente enharinados, yo sólo tengo uno así que hice primero uno y luego el otro. Horneamos unos 25 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Lo dejaremos enfriar primero en el molde y luego lo pasaremos a una rejilla para que termine de enfriarse evitando condensaciones.

Mientras vamos haciendo los bizcochos podemos preparar el "coco tostado". Para ello rallaremos la pulpa de medio coco (si lo compráis ya abierto y en porciones más cómodo os resultará). Lo pondremos en una sartén a fuego lento hasta que se tueste y tome un color dorado.
Para la crema, montamos la nata (nos será más fácil si está bien fría) y la mezclamos con el dulce de leche.

Una vez todo listo montamos la tarta. Para ello cortaremos cada bizcocho en dos así nos quedarán 4 capas. Comenzamos poniendo una capa de bizcocho, la cubriremos con una capa de crema y sobre ella espolvorearemos "coco queimado". Pondremos encima la siguiente capa de bizcocho y vamos repitiendo el proceso hasta la última capa. No la he cubierto en los laterales porque creo que el "coco queimado" asomando por los bordes le da un toque especial.



Gracias Amanda por esta receta y por hacerme partícipe de tu fiesta. Pasa un día de cumpleaños genial ;)

¡Espero que os guste y os animéis a hacerla!

Feliz y dulce semana, besicos!

miércoles, 27 de febrero de 2013

Cupcakes de chocolate y fresas.. ¡deliciosos!

Lo prometido es deuda y ya está aquí la receta de los Cupcakes de chocolate y fresa.
Cuando hice la mermelada de fresa ya os conté lo que me gustan las fresas. Me encanta su olor y su color rojo brillante.
Estos pequeños frutos rojos (que dan un toque de alegría a nuestras neveras y nos recuerdan que la primavera está próxima) son además una rica fuente de vitamina C con muy pocas calorías, ¿verdad que son maravillosas?


Por todo esto, y aprovechando que estamos en plena temporada, tenía que incorporarlas a mis recetas y ¿qué mejor forma que con unos deliciosos cupcakes de chocolate y fresa? quizá esté feo que yo lo diga pero creo que el resultado sea el que más me ha gustado de todas las recetas que he hecho hasta ahora.


Para ello eché mano de un tarro de mermelada de fresa casera y la añadí en la crema de cobertura y también en el relleno. Su sabor un pelín ácido encaja a la perfección con el chocolate, una combinación que yo antes negaba y que ahora me vuelve loca (recuerdo lo poco que me apetecía cuando oía a mi primo pedir un helado de fresa y chocolate hace algunos años).

Las protagonistas reales de esta receta eran las fresas y tenían que serlo hasta el final. Por este motivo, para la decoración opté por unas fresas partidas por la mitad y bañadas en chocolate negro.. ¡deliciosas!


Para el bizcocho utilicé la receta para tarta de chocolate del libro Cupcakes from the Primrose Bakery y para la crema de fresa adapté la de buttercream de vainilla del mismo libro sustituyendo la vainilla por mermelada de fresa casera, podéis ver la receta aquí.

Cupcakes de chocolate y fresa, para unos 16 cupcakes
(basada en el libro Cupcakes from the Primrose Bakery)
  • 115 g chocolate negro (70% mínimo de cacao)
  • 85 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 175 g azúcar moreno
  • 2 huevos
  • 185 g harina
  • 3/4 cucharadita de levadura (tipo Royal)
  • 3/4 cucharadita de bicarbonato
  • 1 pizca de sal
  • 250 ml leche semidesnatada a temperatura ambiente
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
Para la crema de fresa
  • 110 g mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 60 ml leche semidesnatada a temperatura ambiente
  • 2 cucharadas de mermelada de fresa 
  • 500 g azúcar glas, tamizada
Precalentamos el horno a 180 ºC (160 ºC si es con aire)
Troceamos el chocolate y lo derretimos en el microondas o al baño maría, con cuidado no se nos vaya a quemar, y lo dejamos enfriar. Batimos la mantequilla con el azúcar hasta que se consiga una textura cremosa. Aparte batimos las yemas (que habremos separado de las claras previamente) y las añadimos lentamente a la mezcla de mantequilla y azúcar. Cuando esté bien incorporado añadimos el chocolate. Tamizamos el harina con la levadura, el bicarbonato y la sal. Ponemos la leche en una jarra y le añadimos el extracto de vainilla. Añadimos un tercio de la mezcla de harina a la mezcla del chocolate y batimos hasta que se incorpore totalmente, entonces añadimos un tercio de la leche y seguimos batiendo hasta que quede perfectamente incorporado. Volvemos a repetir estos pasos hasta que hayamos incorporado todo el harina y toda la leche. En un bol aparte, montamos las claras a punto de nieve. Cuando estén listas, las añadimos cuidadosamente y con una cuchara metálica a la mezcla. Las mezclaremos con cuidado, con la cuchara metálica y sin batir para que no pierda aire.
Repartimos la mezcla final en los papelitos para magdalenas llenándolos 2/3 y  horneamos unos 20-25 minutos o hasta que el palillo salga limpio. Los dejaremos enfriar unos 5 minutos en el molde y luego los pasaremos a una rejilla para que terminen de enfriarse evitando condensaciones.

Para la crema de fresa. En el bol de la batidora se añade el azúcar glas junto con la mantequilla y la leche. Empezamos batiendo a velocidad baja y cuando esté ya todo mezclado añadimos poco a poco (a cucharaditas pequeñas) la mermelada de fresa y seguimos batiendo a velocidad baja hasta que se incorpore. Tras esto aumentamos la velocidad y batimos a velocidad máxima unos 3 minutos hasta que la crema quede esponjosa. 
Para esta crema no utilicé colorante y por eso me ha quedado este color pálido, que a mi me gusta, pero si lo preferís más fuerte podéis añadir unas gotitas de colorante en gel rosa.

Para rellenarlas con la mermelada de fresa basta con hacer un agujerillo con un descorazonador de manzanas o, en su defecto, con una boquilla del revés.

Y finalmente pondremos las fresas bañadas de chocolate. Para bañarlas, derretimos un poco de chocolate, las mojamos y las dejamos enfriar unos 15 minutos en la nevera.


¡Espero que os guste!


Por último, agradecer a María Marín sus fotos, las fotos de esta entrada las hizo ella (la soborné con un café y un cupcake, jjjj) y ¿a que son geniales? cuánto me queda por aprender!! jeje. Desde aquí la animo a que no deje nunca de hacer fotos, si queréis ver más fotos suyas podéis visitar su Flickr.

Feliz y dulce semana, besicos!

P.D: estoy enlazando esta receta a la fiesta de enlaces del blog Personalización de blogs.

lunes, 18 de febrero de 2013

Tarta de chocolate y galletas. Tarta de cumpleaños.

Ayer tuvimos celebración cumpleañera por partida doble. Desde hace ya varios años las Ms del grupo nos juntamos para celebrar nuestros cumples, ella es dos días mayor que yo pero parecemos de la misma edad, ¿verdad? jjjj Invitamos a nuestros amigos a una comida casera, ella preparó dos cocas riquísimas para el aperitivo (me tienes que pasar la receta de la masa!!) y yo hice un arroz y costra como plato principal y también preparé el postre.


Ya tenía decida la tarta que haría desde hacía tiempo: ¡¡Tarta de chocolate y galletas!! la tradional y la que siempre ha estado presente en todos los cumples hasta que nos ha dado por innovar. 
Hay infinidad de recetas diferentes para hacer esta tarta, tantas casi como gustos: con chocolate a la taza, con chocolate en polvo, con natillas.. y seguro que a todos nos parece que la mejor es la que hacía o hace nuestra madre, por eso desde el principio sabía la que iba a hacer, la que me hacía mi madre, la mejor de todas las que he probado!!

Y para encontrar esta receta no tuve que recurrir a mis libros de repostería ni navegar por la red, la tenía en casa, en el cajón del armario del salón, en la carpeta de recetas donde mi madre guarda las recetas que ha copiado de la carpeta de recetas de su madre, mi abuela, y a la que pienso recurrir en más ocasiones sin duda alguna.


Varias cosas me sorprendieron al releer esta receta, la había hecho hacía tiempo y recuerdo ayudar a mi madre remojando las galletas pero no recordaba muy bien como era. La primera fue descubrir que la crema de chocolate es básicamente lo que ahora llamo buttercream y creemos que importamos de los anglosajones, pues bien, mi abuela, mi madre, mis tías,.. ya la hacían hace tiempo y sin saberlo. Sustituí la mantequilla por margarina (como siempre habíamos hecho en casa) y así la hice apta para intolerantes a la lactosa. La segunda fue al leer una tableta de chocolate que había que rallar pero, según recordaba, mi madre siempre lo había echado en polvo. También que llevaba coco en la crema, mi madre nunca lo puso, a mi el coco no me gustaba nada antes.

Decidí seguir la receta al pie de la letra. Así tuve una crema extracremosa con algunos trocitos de chocolate, al ir rallado no termina de fundirse con la mantequilla, de un sabor delicioso y nada empachoso. Tuve mis dudas porque quedaba un color claro, no era el del chocolate oscuro que estamos acostumbrados a ver y estuve apunto de añadirle un poco de chocolate en polvo pero finalmente no lo hice y me alegro, el resultado me encantó y, por los comentarios, creo que a los invitados también.


Quería decorarla de una manera muy sencilla para que la tarta fuera la protagonista total. Opté por hacer una guirnalda de banderines que le diera un pequeño toque de color y como no tenía mucho tiempo esta vez sí recurrí a la red, si os gustan las letras las podéis descargar aquí
¿Y qué me decís de las servilletas? fueron parte del regalo de cumpleaños (gracias Elena! mi hermana, pinche y catadora oficial), me encantan por su colorido y originalidad, el elefante malabarista cargado con la tarta, los regalos y los globos.. ¿verdad que es preciosa?

Bueno, ya no me enrollo más, voy con la receta.


Tarta de chocolate y galletas (para unas 12 personas)
  • 300 g margarina a temperatura ambiente (se puede sustituir por mantequilla sin sal)
  • 1 tableta chocolate (yo usé de Nestlé Postres)
  • 1 vaso coñac (yo no tenía y usé moscatel, quedó genial)
  • 75 g coco rallado
  • 500g azúcar
  • 2 huevos
  • 4 cucharaditas de café soluble
  • 500 g galletas
Se bate la margarina con 300 g del azúcar molido (yo no tengo donde molerlo así que usé azúcar glas) durante 1/2 hora aproximadamente, el azúcar se mezclará por completo con la margarina y quedará un mezcla muy cremosa, fina y suave. Añadimos el chocolate rallado, el coco, los 2 huevos*, 2 cucharadas de moscatel y batimos hasta que quede todo perfectamente incorporado y reservamos.

Ponemos en una cazuela el resto del azúcar con las 4 cucharaditas de café y vaso y medio de agua y lo llevamos a ebullición. Cuando hierva se retira del fuego y se añade el moscatel restante.

Ahora empezamos a montar la tarta. Vamos bañando las galletas en el almíbar, pero sin pasarnos de tiempo ya que si no se desharán y se creará una pasta extraña pero que tampoco nos queden excesivamente secas, y formamos la primera capa de galletas. La cubrimos con una capa de crema de chocolate. Volvemos a poner otra capa de galletas bañadas en el almíbar y luego otra de chocolate y vamos poniendo capas mientras nos queden ingredientes, a mi me dio para cinco capas de galleta. Cuidado! hay que reservar crema de chocolate suficiente para cubrir la tarta por completo al final y ya la decoramos como nos guste.

¡Espero que os guste!

Feliz y dulce semana,  ¡¡besicos!!


* Los huevos supuestamente van crudos pero por precaución pongo agua a hervir y cuando ya está hirviendo los sumerjo unos 10 segundos, así mato a los bichitos malignos y me quedo más tranquila. Los dejamos enfriar antes de añadirlos a la crema.

martes, 12 de febrero de 2013

Mermelada de fresa con un toque de vainilla.

Me encantan las frutas, bueno, no todas, pero las que me gustan me gustan mucho.
Ir a la frutería y dejarte conquistar por sus olores y colores me parece un gran placer cotidiano, aunque muchas veces me lo pierda por ir con prisas y no me de ni cuenta. Pero las otras veces, cuando estoy allí y me paro y me acuerdo y lo pienso creo que una sonrisa se dibuja en mi cara. En fin, la belleza de las pequeñas cosas. Otra virtud que tienen las frutas, al menos a mi parecer, es su temporalidad, saben hacerse desear apareciendo solo en una determinada época del año. Ahora las fresas están empezando a hacer acto de presencia y son tan bonitas y huelen tan bien que me las llevaría todas.


Nunca me han gustado las mermeladas, los sabores excesivamente dulces nunca me han atraído demasiado, me resultan empalagosos, y es ahora cuando estoy empezando a descubrirlas y apreciarlas. Me gusta combinarlas con otros sabores y han supuesto para mi un mundo nuevo de posibilidades con patés, quesos, carnes o incluso en el aliño de una ensalada creo que hacen una combinación perfecta y con los dulces.. ¡como no!


El otro día iba a comprar una mermelada de fresa para unas cupcakes que iba a hacer (pronto pondré la receta) y pensé ¿por qué no la hago yo? busqué recetas en mis blogs de cabecera y finalmente tomé como referencia esta de 'Joy the Baker' para rehacerla a mi manera y el resultado me ha encantado, está riquisima y de un rojo que parece que te dice "cómeme".

Mermelada de fresa con un toque de vainilla
  • 500 g fresas
  • 250 g azúcar
  • 1 vaina de vainilla
  • el zumo de 1 limón
Lavamos bien las fresas y las troceamos. Las ponemos a macerar con la mitad del azúcar (125g) y la vaina de vainilla, la abrimos y rascamos un poco en el interior para que salgan las semillas, así dará más sabor a nuestra mermelada, las tendremos durante 24 aproximadamente.
Una vez maceradas las pasamos a un cazo y añadimos el zumo de limón y el resto de azúcar (125g). La llevaremos a ebullición y bajamos el fuego al mínimo, la tendremos unos 20 minutos hirviendo. A continuación, la apartamos del fuego hasta que deje de burbujear y repetimos el proceso: la llevamos a ebullición y que hierva 20 minutos más. Tras esto la trituramos, cuanto va en gustos, yo intenté no hacerlo mucho para que quedara algún trocito de fruta. La volvemos a poner al fuego y ya la tenemos hasta que alcance la consistencia deseada. Para ver si ya a espesado podemos coger un poco con una cucharilla y meterla unos minutos al frigorífico, así sabremos como será su consistencia final y aviso que esta mermelada no queda muy espesa es entre un sirope y una mermelada.
Ya tenemos nuestra mermelada lista para poner en nuestro tarro preferido, como no hice mucha cantidad no la envasé al vacío.
durante la maceración..
¡Espero que os guste!

Por último, agradecer a María Marín sus fotos, las fotos de esta entrada las hizo ella y ¡me encantan! desde aquí la animo a que no deje nunca de hacer fotos, si queréis ver más fotos suyas podéis visitar su Flickr.

Feliz y dulce semana, besicos!

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